CAPITULO 16
EDWARD POV
A pesar de todo lo que había leído no podía borrar una sonrisa de mi rostro. ¿Sonriendo yo? Si después de tantos años una leve sonrisa me sorprendió. Y es que pasara lo que pasara Bella siempre me sorprendería con algo completamente inesperado. Pensé mientras leía que revelaría nuestro secreto y no la culpaba, había sufrido mucho por ello. Pero decirles que nuestra familia pertenecía a la mafia era lo más ridículo que había leído. Nosotros unos mafiosos y Jasper un adicto, eso tendría sentido para aquellos humanos. Lo que demostraba su gran corazón, al mentirles también los protegía a ellos. Bella era sin duda la mujer más especial que había conocido.
Y por otro lado sentía un odio terrible por ese estúpido de Jacob Black, como había podido hablarle así a Bella, hacerla sentir de esa forma delante de otras personas.
Él no sabía lo que yo sentía, como se atrevía a decir que no la amaba y que la había abandonado en el bosque. Bella me siguió y por eso casi muere, eso si era mi culpa entonces.
Y Clara, me recordaba tanto a mi madre. Siempre analizando las acciones de los demás mas que sus palabras. Esa era una de las pocas cosas que recordaba de Elizabeth Massen que era una mujer sabia.
"Se necesita amar mucho a alguien para dejarlo libre cuando sabes que no lo harás feliz"
siempre recordaría estas palabras para darme fuerza en este exilio.
Sabía que John no podría proteger a Bella si Victoria volvía, eso tal vez solo lo podría lograr Jacob, pero este lobo era tan torpe y no creo que realmente amara a mi Bella. Tal vez de esta decisión dependiera su futuro. Podía llevar una vida tranquila y con el tiempo se olvidaría de mí y sería feliz. Solo Victoria era la sombra de un pasado que no la dejaba.
Tomé una carta más y traté de alejar las hipótesis en mi mente sobre cada una de sus decisiones. Esto era un regalo invaluable que ella me hacía. Compartir conmigo su vida al menos de esta forma era como tenerla otra vez como espectador y no como protagonista. Era suficiente.
ELECCIONES DIFÍCILES
Una vez leí en una de las aulas de la Universidad un pensamiento que vino a mi memoria "La vida es elegir. Y elegir es siempre tener que sacrificar algo"
¿Sacrificaría ahora a una persona? No. Sería un camino el que elegiría y sacrificaría el otro. Y eso me asustaba. Con Edward siempre había sido fácil. Sabía que él era el elegido, algo muy dentro me lo gritaba. Jamás habría elegido a otra persona que compitiera con él. Pero ante mi se abrían dos rutas.
John era una buena persona, agradable, amable y comprensivo. Aún me faltaba conocerle y ver algunos aspectos suyos que sólo llevando al límite a alguien se mostrarían. Como ocurría ahora. Había visto los celos y la ira en sus ojos. Pero sabía que podría controlarlos. Lo que no estaba segura es si en verdad me amaba. Ahora que conocía la verdad, solo la que podía procesar, debería preguntarle si estaba dispuesto a vivir una vida a medias porque yo nunca podría entregarme por completo. Ya había dado todo y no había guardado nada para mí. Tomaría tiempo reconstruirme y aunque lo consiguiera jamás tendría el mismo brillo. ¿Acaso él no merecía a alguien completa?
Y Jacob. ¿Como podría amarle? Tal vez él lo único que podría provocar en mi sería pasión. Algo físico y tórrido. Pero no era una vida que yo quisiera. El amor y la pasión van juntos y son dos caras de la misma moneda. Al menos para mi así era. Pero también era mi amigo y no quería perder su amistad.
Decisiones difíciles. Debía pensarlo bien. Qué es lo que yo haría si no me estuviera viendo forzada a elegir. Si no fuera obligatorio elegirlos ahora.
Creo que simplemente los tendría por amigos a los dos. Sé que el amor no volvería pero porque obligarme a elegir entre dos personas cuando no amo a ninguna de ellas.
- Isa, tenemos que hablar, pero me gustaría que no fuera aquí.
- ¿Quieres ir a algún lugar en especial?- le pregunté
- Si es en esta casa. Acompáñame.
Subimos las escaleras y llegamos al tercer piso, él tiró de una perilla en el techo y otra escalera cayó. Se hizo a un lado para que yo subiera primero.
- Este es mi lugar especial. Aquí he tomado las decisiones más importantes de mi vida.
El ático era confortable, unos mullidos sillones y una pequeña ventana por donde entraba el sol.
- John lo primero que tengo que decirte es que no soy Isa. Siempre me han llamado Bella y es como me gusta que lo hagan.
- Lo siento será difícil acostumbrarme y quizás no lo logre. Aunque como te llame no es lo importante sino lo que eres en verdad.- Y me invitó a sentarme.
- ¿Y crees que me conoces?- Pregunté
- Hoy te conocí un poco mas y creo que tu también.
- Si eso es muy cierto- le respondí.
- Pero tú casi no me conoces Isa...Bella. Todo este tiempo nunca me has preguntado nada sobre mi. Siempre callabas y yo sabía que llevabas algo muy triste y no quería remover esos recuerdos, solo tu presencia me bastaba. Te tuve un tiempo con más exclusividad que nuestros demás amigos. Pero no nos conocimos casi nada. En esta última hora he podido conocerte más que en el último año transcurrido.
- Te agradezco por todo ello John y yo…
- No tienes nada que agradecer. Absolutamente nada. Estas en mi vida por algo, aún no lo veo con claridad pero se que debe ser para algo bueno. Hoy he conocido también a mi madre y ví su sufrimiento. Y el muro que levanté para separarnos se esta empezando a desmoronar. Eso es bueno y tú ayudaste a eso sólo con estar aquí.
- John solo una pregunta clara y directa. Y quiero que no tengas en cuenta mis sentimientos para responderla. Sé verás y totalmente sincero. ¿Tú me amas?
Se lo estuvo pensando unos segundos.
- Si, siento mucho amor y deseos de protegerte. Pero te seré sincero Is...Bella no estoy 100% seguro de que sea ese amor del que he oído y leído. Aquel amor que hizo que arriesgaras tu vida por estar cerca de Edward, el mismo amor por el cual el te dejó para que no te lastimaran. Para ambas cosas se necesitan de un amor muy grande. Amar a alguien mas de lo que uno se ama a si mismo y ser totalmente correspondido. Ese es el amor que me gustaría sentir alguna vez.
- Y sabes que yo no sería capaz de dártelo ¿verdad?
- Si estoy totalmente convencido de ello. Se que no es cierto si me dices que amaste a Edward. Porque estoy seguro de que aún lo amas. Porque se también que ese amor nunca se va, nunca pasa. Es un amor tan fuerte que ni el tiempo ni la distancia ni aun la misma muerte puede destruir.
Sentí mis ojos humedecerse y mis lagrimas cayeron. Nunca había logrado definir tan bien lo que yo sentía y mis dudas se borraron y mi corazón vio con claridad por primera vez en mucho tiempo. Tú jamás dejaste de amarme. Tal vez cometiste un error al pensar en darme esta oportunidad. Al no convertirme y dejar que sea humana... Si el amor es mas fuerte que todo, triunfaría también sobre la muerte porque tu no estas vivo y me amas y yo podría morir y seguiría amándote. Era algo que no podíamos evitar.
- Bella, por favor se que ya no tenemos nada que decidir porque creo que te has dado cuenta de lo que sientes, solo escúchame porque te quiero contar algo sobre mi.
Mis padres se conocieron hace mucho en la universidad, todo fue muy rápido y se casaron. Yo nací y por cuatro años ellos vivieron relativamente felices, siempre con algunos problemas porque la familia de mi madre era acomodada y no aceptaban su matrimonio porque mi padre era de una familia de comerciantes. Pero un día el conoció a su verdadero amor. Mi madre sufrió mucho y se dejó llevar por las emociones. Cuando mi padre se fue de casa, ella me trajo aquí y se dedicó a hacer la vida miserable a mi padre. Se había aferrado a su odio y durante años no me dejó verlo. Por entonces yo tenía 10 años y un día me escape de aquí para conocerlo, sabía donde encontrarlo porque lo había estado averiguando hacía meses. Llegué a su casa, era muy humilde porque mi madre se había encargado de dejarlo en la ruina. Él no estaba en casa así que no le dije quien era a la mujer que me abrió la puerta. Traía un pequeño niño en brazos. Ella estaba muy pálida y el pequeño estaba enfermo. Era mi hermano y se estaba muriendo por culpa de mi madre. Mi padre había salido a buscar empleo y no había vuelto. Entonces comprendí que el amor puede ser egoísta y hacer daño. Salí corriendo de allí para volver con ayuda, pero mi madre me encontró y me encerró por dos días sin comer ni hablar con nadie. Cuando por fin me levanto el castigo le conté lo que había visto. Ella se llenó de horror, vi en sus ojos un verdadero arrepentimiento. Corrimos hacia el lugar donde se encontraba mi hermano pero cuando llegamos, ya era tarde. Mi pequeño hermano había muerto. Llevamos a la mujer al hospital y la atendieron bien, se recuperó y luego mi padre regresó porque había estado dos semanas en una celda por robar comida para su familia pero no pudo llegar a ellos para dársela.
Mi madre pidió perdón, trató de compensar lo que había hecho. Le devolvió todo lo que le había quitado y aun más cosas. Ellos la perdonaron y se fueron de la ciudad. Su esposa nunca más pudo darle otro hijo. Ella murió unos años mas tarde y mi padre no soportó su ausencia y se suicidó.
Desde entonces me alejé de mamá. Sé ahora que estuvo mal hacerlo. Debí estar a su lado para ayudarla a superar su pena pero mi corazón no la había perdonado. Siempre recordaba a mi hermanito y lo solo que me sentía. Me aislé y pasé en este ático muchas navidades y cumpleaños. Pero hoy me pude dar cuenta realmente cuanto es que ella ha sufrido también. No es tarde y aun nos tenemos. Procuraré en adelante que sienta mi cariño.
- John esa historia es muy triste.
- Si, su historia fue muy triste, pero no tiene que serlo también para mi, ellos tomaron sus decisiones, eligieron vivir así y eso es lo que obtuvieron. Por eso no quiero equivocarme y hacerte sufrir.
- ¿Cómo me harías sufrir?
- Forzándote a decidir o forzándote a elegirme. El amor no se puede forzar Isa, tiene que ser natural y eso es algo que Jacob también debe comprender
- Entonces que crees que sería lo correcto.
- Protegerte. Eso es lo más importante ahora. Cuentas con mi amistad y mi amor para siempre. Pero no en un sentido romántico, aunque si tú quisieras también lo tendrías.
- No termino de entenderte, ¿a pesar de todo tu te quedarías conmigo? ¿Por qué si me has dicho que te gustaría conocer el amor verdadero?
- Isa o Bella escúchame, sé algunas cosas del amor como también sé que no siempre lo llegamos a encontrar o que lo podemos perder en el camino. No soy iluso y se que todas las personas en el mundo que se han casado no necesariamente es por amor verdadero. Puede que haya muchos afortunados, pero la mayoría no encuentra el amor. Si no todos serían felices y el mundo no estaría como está.
- Gracias John, me alegra haberte encontrado. Sé que no quieres forzarme a decidir pero necesito tu apoyo ahora. Sé que Edward no va a volver al menos no por un largo tiempo. Necesito que me ayudes con Jacob. Él es aun muy joven e impetuoso y no será capaz de dejarme por voluntad propia. Yo ya no tengo miedo de Victoria. Lo que tenga que pasar pasará. A veces pienso que te he usado y que lo seguiré haciendo.
- Por qué no me dejas decidir a mi si estoy siendo usado o no. Yo no siento que lo hayas hecho. Al contrario siento que he aprendido mucho contigo. Seré para ti lo que tú quieras que sea. Te apoyo en todo incondicionalmente. Y si algún día Edward regresa habrá que contarle. Si te ama tanto como tú a él comprenderá.
- ¿Entonces me ayudarás?
- Siempre. En lo que quieras.
- Sólo promete algo
- Lo que digas
- Jamás pelees con Jacob, al menos no en un combate físico.
- ¿Me puedes al menos decir porque antes de prometerlo?
- Si, no todo pero algo te puedo contar. Jacob es una de las pocas personas que me puede proteger de Victoria porque posee una fuerza sobrehumana.
- ¿Y Edward también tiene esas cualidades?
- Si, el es mas especial que todos.
- ¿Por eso lo amas verdad?
- No, lo amo sencillamente porque es Edward.
Capitulo 15
Bite me once again - Capitulo 15
on jueves, mayo 20, 2010
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Una Vida sin ti
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CAPITULO 15
Desperté al siguiente día y me costó recordar lo que había pasado. Me levanté y miré por la ventana, había un hermoso jardín con rosas allá abajo. Escuché golpes en la puerta.
- Adelante- dije. Estaba segura de que este sería un día largo y triste.
- Isa, cariño estas despierta- La voz de John sonaba algo triste.
- ¿Descansaste bien Isabella?- Que podía decirle a Clara. No había dormido bien, había tenido muchas pesadillas.
- Clara, John necesito hablar con ustedes. Necesito abrirles mi corazón y ser sincera.
- Eso es lo que esperaba Isabella, sé que debe ser difícil para ti pero sé que harás lo correcto. Anoche John y yo tuvimos una larga conversación y está al tanto de todo.
- Quiero hacer esto lo antes posible no me gustaría arrepentirme.
- Come algo y aséate, te esperaremos abajo- dejó la charola en una mesita, tomó a su hijo del brazo y salieron.
Por fin diría la verdad, abriría mi corazón aunque sabía que no completamente pero si lo necesario para que sepan como me siento.
Tome un jugo y unos bollos. Me duche y baje al privado de Clara. Ellos me estaban esperando.
- Siéntate junto a mi Isa- Me dijo John tomando mi mano.
- John cariño no la presiones- Clara lo miró con tristeza.
- Está bien Clara, lo necesito cerca- Los ojos de John se iluminaron y clara sonrío.
- Nací en Forks pero mis padres se separaron cuando tenía 4 años, mi madre me llevó a vivir con ella a Phoenix. Pasaba unas semanas cada verano con mi padre en Forks. Él era muy amigo de Billy Black el padre de Jacob. Cuando cumplí 16 años mi madre se volvió a casar con un jugador de baseball y me fui a vivir con mi padre para darles tiempo juntos ya que viajaban mucho. En mi nueva escuela conocí a los hermanos Cullen. Ellos eran los hijos adoptivos de uno de los doctores del hospital. Eran 5 jóvenes. Rosalie y Emet que eran pareja. Jasper y Alice también pareja. Y Edward.- Al mencionar su nombre sentí que perdí el aliento.
- Isa, amor si esto te hace daño yo no necesito saberlo, en verdad no me importa- John me miraba con gran cariño y supe que hablaba en serio.
- Debo continuar- dije. Ellos eran muy extraños y nunca se mezclaban con los demás estudiantes. Llevé un curso con Edward y compartimos carpeta, así fue como lo conocí. Al principio era muy esquivo conmigo como si quisiera alejarme siempre. Pero un día en el estacionamiento un auto se salio de control y él me salvó. Estuve a punto de morir. En otra ocasión cuando fui a la ciudad con unas amigas me perdí buscando una librería, fui acorralada por unos sujetos que querían lastimarme y entonces apareció él nuevamente y me salvó otra vez. Me confesó que me había seguido para protegerme y nos hicimos amigos.
Por esos días fui a La Push la reserva donde vivía Jacob, y él me contó que ellos eran enemigos de los Cullen por generaciones. Al parecer eran de bandos opuestos.
- ¿Qué eran exactamente los Cullen?- Preguntó Clara
- Pertenecían a un mafia, pero habían hecho un pacto de no agresión y respetaban su territorio.
- Los de esa reserva ¿también eran de la mafia?- Preguntó John, seguro preocupado por Jacob.
- No, sólo que ellos conocían su secreto y no lo divulgarían si los Cullen no le hacían daño a nadie.
- Dime Isa, que clase de negocios tenían los Cullen, ¿eran ricos?
- No lo sé realmente pero tenían mucho dinero, especulaban en la bolsa y cosas así- contesté. Bueno después de algún tiempo de frecuentarlos y cuando Edward se enteró que yo sabía su secreto empezamos a salir.
- ¿Pero no tenias miedo? Debiste contárselo a tu padre Isa- John se veía preocupado.
- Mi padre es jefe de policía en Forks y al principio temí que lo lastimaran. Pero después guardé el secreto porque me había enamorado de Edward- Hubo un profundo silencio ninguno se atrevió a decir nada así que continué.
- empecé a frecuentarlos y los conocí mas a fondo. Supe que no eran agresivos y no hacían daño a nadie solo que no les gustaba compartir con los demás. Pero un día otra banda llegó a Forks y hubo un altercado entre James su jefe y Edward. James me marcó y trató de matarme por todos los medios. Los Cullen me escondieron durante días y me sacaron de allí de regreso a Phoenix. Pero James era mas astuto y nos siguió se las ingenió para hacerme creer que tenía secuestrada a mi madre y yo caí en su trampa. Me torturó y estuve a punto de matarme pero Edward llegó antes y acabó con él.
- ¿Quieres decir que lo mató?- dijo John abriendo los ojos. Asentí mirándole a los ojos y otra vez se hizo un silencio.
- Ellos le hicieron creer a mis padres que sufrí un accidente en unas escaleras y todo volvió a ser como antes. Seguí viviendo en Forks aunque ya no frecuentaba la reserva porque al parecer no era bienvenida Billy Black me pidió en reiteradas ocasione que terminara mi romance con Edward y que ellos me protegerían pero yo no quería hacerlo.
- ¿Isa, eso del asesinato, dime nadie se enteró?- Clara se veía preocupada.
- No, nadie mas lo supo, ellos lo cubrieron bien.- Dije recordando el incendio que provocaron al estudio de Ballet.
- Pasé el verano con ellos, ya había presentado a Edward con mi padre así que éramos novios. Pero cuando llegó mi cumpleaños…- Recordé lo que pasó y a Jasper.
- Isa, hace mas de un año que estas aquí cariño no me he dado cuenta de lo torpe que he sido, nunca te lo he preguntado. ¿Cuándo es tu cumpleaños?
- En una semana, el día 13- contesté sin ánimo. – Cómo te decía, el día de mi cumpleaños, Alice me preparó una fiesta sorpresa en su casa, todo fue muy bonito hasta que Jasper… bueno él estaba en rehabilitación, y...-
- ¿Quieres decir que era una especie de adicto?- Clara estaba intrigada
- Digamos que si, era algo así. Bueno Jasper trató de matarme. Otra vez Edward me salvó, me alejó de de su ataque empujándome pero rompí una mesa de cristal y tuvieron que ponerme puntos- Dije mostrando mi brazo donde tenía aún la cicatriz.
John tomó mi brazo y lo besó. Pero cuando pasó su mano por la cicatriz que James me había hecho su cuerpo es tensó.
- Isa ¿y como te hiciste esto?- Me dijo mientras levantaba mi muñeca.
- Fue James, me quemó con una especie de ácido- Es todo lo que se me ocurrió para explicar el hecho de que esta parte de mi cuerpo siempre estaba fría y dura como una piedra.
- Isabella hija, has sufrido mas de lo que pensé. Estoy totalmente asombrada.
- Y aún no termino Clara.
- Continúa por favor- Concluyó recuperando su semblante.
-Después del último accidente que sufrí Edward se creyó que era bueno para mí y decidió abandonarme. Convenció a su familia y todos se marcharon Forks. No sé a donde se fueron.
- Jacob dijo algo sobre un bosque y que te él te abandonó allí, ¿es eso cierto?- Preguntó John.
- No es cierto. Edward me llevó al inicio del bosque detrás de mi casa y allí termino conmigo. Me dijo que no me amaba y que por eso se marchaba- dije agachando la cabeza.
- ¿Entonces pasaste todo eso por nada? ¿Nunca te quiso?- La mirada de John cambió del miedo, paso al enojo.
- John hijo, no saques conclusiones precipitadas aún-
- él tiene razón Clara. Todo fue para nada, yo no le convenía…
- Quizás tu no lo veas como yo porque eres aún muy joven, pero cuando vives un poco mas te das cuenta que para conocer a las personas y saber lo que sienten no siempre debes llevarte por lo que dicen sino por lo que hacen.- dijo muy lentamente
- No lo había visto así Clara, tu crees entonces que….
- Después de oír a Jacob pensé que Edward había jugado contigo y te había usado para después abandonarte, pero luego de saber las cosas por ti no lo creo. Estoy segura de que él te amaba, pero se dio cuenta de que al estar cerca de ti te ponía en peligro, quizás él no pueda ser una persona normal o no pueda dejar de ser lo que es y la vida que lleva pero no quería eso para ti, no quería verte morir.
- Madre, él la dejó, no luchó por ella…- John estaba ofuscado
- Se necesita amar mucho a alguien para dejarlo libre cuando sabes que tu no lo harás feliz- Dijo ella como si recordara algo doloroso en su pasado.
- También debo explicar lo de Jacob- Dije para cambiar el hilo de la conversación.
- Isa no creas que no me he dado cuenta de que Jacob está enamorado de ti- Dijo John algo molesto.
- No es eso. Yo no creo que me ame. Me está cuidando.-Respondí
- ¿Acaso piensa que ese tal Edward puede volver?- me dijo, y en sus ojos vi por primera vez un rastro de celos.
- Edward nunca volverá. Jacob me cuida de Victoria
- ¿Victoria?- dijo Clara.
- Era la mujer de James. Ella sabe que fue Edward el que lo eliminó y quiere vengarse conmigo. Me siguió hasta la nueva casa de mi madre en Jacksonville el año pasado, intentó matarme dos veces, una anterior en La Push, allí me defendieron los de la reserva pero la última vez Jacob la dejó mal herida y él teme que vuelva a buscarme.
- Nosotros te defenderemos si eso es por lo que él está aquí, esta demás- nunca había visto ese tipo de reacción en John, yo lo creía mas pasivo y con un carácter mas tranquilo.
- Jacob es mi mejor amigo John y tiene una beca. No le puedo pedir que se vaya- dije.
- Isabella, ¿Cómo puedes estar segura de que Edward no volverá? Algún día- La voz de Clara sonaba profética.
- No lo sé, él lo dijo, lo prometió. "Será como si nunca lo hubiera existido"- Dije susurrando
- ¿Y si regresa?- Dijo ella forzando una respuesta mía. Pero no le pude contestar.
- Te agradezco que hayas sido sincera Isabella y que nos hayas abierto tu corazón. Hasta aquí puedo participar, las decisiones que tomen ustedes son solo suyas. Yo respetaré y aceptaré lo que decidan y si quieres algún consejo o mi opinión te la daré. Ahora debes conversar con mi hijo. Los dejo solos- Y diciendo esto salió.
Ahora decidiría si realmente valía la pena continuar mi tibia relación con John. Sentía que de cierta forma lo estaba usando para no sentirme tan sola. Y también estaba Jacob. Qué podía hacer. ¿Y si Victoria volvía? Acaso no pondría en peligro a John también. Esto no me dejaba en paz. Pero tendría que definirlo de una buena vez.
Desperté al siguiente día y me costó recordar lo que había pasado. Me levanté y miré por la ventana, había un hermoso jardín con rosas allá abajo. Escuché golpes en la puerta.
- Adelante- dije. Estaba segura de que este sería un día largo y triste.
- Isa, cariño estas despierta- La voz de John sonaba algo triste.
- ¿Descansaste bien Isabella?- Que podía decirle a Clara. No había dormido bien, había tenido muchas pesadillas.
- Clara, John necesito hablar con ustedes. Necesito abrirles mi corazón y ser sincera.
- Eso es lo que esperaba Isabella, sé que debe ser difícil para ti pero sé que harás lo correcto. Anoche John y yo tuvimos una larga conversación y está al tanto de todo.
- Quiero hacer esto lo antes posible no me gustaría arrepentirme.
- Come algo y aséate, te esperaremos abajo- dejó la charola en una mesita, tomó a su hijo del brazo y salieron.
Por fin diría la verdad, abriría mi corazón aunque sabía que no completamente pero si lo necesario para que sepan como me siento.
Tome un jugo y unos bollos. Me duche y baje al privado de Clara. Ellos me estaban esperando.
- Siéntate junto a mi Isa- Me dijo John tomando mi mano.
- John cariño no la presiones- Clara lo miró con tristeza.
- Está bien Clara, lo necesito cerca- Los ojos de John se iluminaron y clara sonrío.
- Nací en Forks pero mis padres se separaron cuando tenía 4 años, mi madre me llevó a vivir con ella a Phoenix. Pasaba unas semanas cada verano con mi padre en Forks. Él era muy amigo de Billy Black el padre de Jacob. Cuando cumplí 16 años mi madre se volvió a casar con un jugador de baseball y me fui a vivir con mi padre para darles tiempo juntos ya que viajaban mucho. En mi nueva escuela conocí a los hermanos Cullen. Ellos eran los hijos adoptivos de uno de los doctores del hospital. Eran 5 jóvenes. Rosalie y Emet que eran pareja. Jasper y Alice también pareja. Y Edward.- Al mencionar su nombre sentí que perdí el aliento.
- Isa, amor si esto te hace daño yo no necesito saberlo, en verdad no me importa- John me miraba con gran cariño y supe que hablaba en serio.
- Debo continuar- dije. Ellos eran muy extraños y nunca se mezclaban con los demás estudiantes. Llevé un curso con Edward y compartimos carpeta, así fue como lo conocí. Al principio era muy esquivo conmigo como si quisiera alejarme siempre. Pero un día en el estacionamiento un auto se salio de control y él me salvó. Estuve a punto de morir. En otra ocasión cuando fui a la ciudad con unas amigas me perdí buscando una librería, fui acorralada por unos sujetos que querían lastimarme y entonces apareció él nuevamente y me salvó otra vez. Me confesó que me había seguido para protegerme y nos hicimos amigos.
Por esos días fui a La Push la reserva donde vivía Jacob, y él me contó que ellos eran enemigos de los Cullen por generaciones. Al parecer eran de bandos opuestos.
- ¿Qué eran exactamente los Cullen?- Preguntó Clara
- Pertenecían a un mafia, pero habían hecho un pacto de no agresión y respetaban su territorio.
- Los de esa reserva ¿también eran de la mafia?- Preguntó John, seguro preocupado por Jacob.
- No, sólo que ellos conocían su secreto y no lo divulgarían si los Cullen no le hacían daño a nadie.
- Dime Isa, que clase de negocios tenían los Cullen, ¿eran ricos?
- No lo sé realmente pero tenían mucho dinero, especulaban en la bolsa y cosas así- contesté. Bueno después de algún tiempo de frecuentarlos y cuando Edward se enteró que yo sabía su secreto empezamos a salir.
- ¿Pero no tenias miedo? Debiste contárselo a tu padre Isa- John se veía preocupado.
- Mi padre es jefe de policía en Forks y al principio temí que lo lastimaran. Pero después guardé el secreto porque me había enamorado de Edward- Hubo un profundo silencio ninguno se atrevió a decir nada así que continué.
- empecé a frecuentarlos y los conocí mas a fondo. Supe que no eran agresivos y no hacían daño a nadie solo que no les gustaba compartir con los demás. Pero un día otra banda llegó a Forks y hubo un altercado entre James su jefe y Edward. James me marcó y trató de matarme por todos los medios. Los Cullen me escondieron durante días y me sacaron de allí de regreso a Phoenix. Pero James era mas astuto y nos siguió se las ingenió para hacerme creer que tenía secuestrada a mi madre y yo caí en su trampa. Me torturó y estuve a punto de matarme pero Edward llegó antes y acabó con él.
- ¿Quieres decir que lo mató?- dijo John abriendo los ojos. Asentí mirándole a los ojos y otra vez se hizo un silencio.
- Ellos le hicieron creer a mis padres que sufrí un accidente en unas escaleras y todo volvió a ser como antes. Seguí viviendo en Forks aunque ya no frecuentaba la reserva porque al parecer no era bienvenida Billy Black me pidió en reiteradas ocasione que terminara mi romance con Edward y que ellos me protegerían pero yo no quería hacerlo.
- ¿Isa, eso del asesinato, dime nadie se enteró?- Clara se veía preocupada.
- No, nadie mas lo supo, ellos lo cubrieron bien.- Dije recordando el incendio que provocaron al estudio de Ballet.
- Pasé el verano con ellos, ya había presentado a Edward con mi padre así que éramos novios. Pero cuando llegó mi cumpleaños…- Recordé lo que pasó y a Jasper.
- Isa, hace mas de un año que estas aquí cariño no me he dado cuenta de lo torpe que he sido, nunca te lo he preguntado. ¿Cuándo es tu cumpleaños?
- En una semana, el día 13- contesté sin ánimo. – Cómo te decía, el día de mi cumpleaños, Alice me preparó una fiesta sorpresa en su casa, todo fue muy bonito hasta que Jasper… bueno él estaba en rehabilitación, y...-
- ¿Quieres decir que era una especie de adicto?- Clara estaba intrigada
- Digamos que si, era algo así. Bueno Jasper trató de matarme. Otra vez Edward me salvó, me alejó de de su ataque empujándome pero rompí una mesa de cristal y tuvieron que ponerme puntos- Dije mostrando mi brazo donde tenía aún la cicatriz.
John tomó mi brazo y lo besó. Pero cuando pasó su mano por la cicatriz que James me había hecho su cuerpo es tensó.
- Isa ¿y como te hiciste esto?- Me dijo mientras levantaba mi muñeca.
- Fue James, me quemó con una especie de ácido- Es todo lo que se me ocurrió para explicar el hecho de que esta parte de mi cuerpo siempre estaba fría y dura como una piedra.
- Isabella hija, has sufrido mas de lo que pensé. Estoy totalmente asombrada.
- Y aún no termino Clara.
- Continúa por favor- Concluyó recuperando su semblante.
-Después del último accidente que sufrí Edward se creyó que era bueno para mí y decidió abandonarme. Convenció a su familia y todos se marcharon Forks. No sé a donde se fueron.
- Jacob dijo algo sobre un bosque y que te él te abandonó allí, ¿es eso cierto?- Preguntó John.
- No es cierto. Edward me llevó al inicio del bosque detrás de mi casa y allí termino conmigo. Me dijo que no me amaba y que por eso se marchaba- dije agachando la cabeza.
- ¿Entonces pasaste todo eso por nada? ¿Nunca te quiso?- La mirada de John cambió del miedo, paso al enojo.
- John hijo, no saques conclusiones precipitadas aún-
- él tiene razón Clara. Todo fue para nada, yo no le convenía…
- Quizás tu no lo veas como yo porque eres aún muy joven, pero cuando vives un poco mas te das cuenta que para conocer a las personas y saber lo que sienten no siempre debes llevarte por lo que dicen sino por lo que hacen.- dijo muy lentamente
- No lo había visto así Clara, tu crees entonces que….
- Después de oír a Jacob pensé que Edward había jugado contigo y te había usado para después abandonarte, pero luego de saber las cosas por ti no lo creo. Estoy segura de que él te amaba, pero se dio cuenta de que al estar cerca de ti te ponía en peligro, quizás él no pueda ser una persona normal o no pueda dejar de ser lo que es y la vida que lleva pero no quería eso para ti, no quería verte morir.
- Madre, él la dejó, no luchó por ella…- John estaba ofuscado
- Se necesita amar mucho a alguien para dejarlo libre cuando sabes que tu no lo harás feliz- Dijo ella como si recordara algo doloroso en su pasado.
- También debo explicar lo de Jacob- Dije para cambiar el hilo de la conversación.
- Isa no creas que no me he dado cuenta de que Jacob está enamorado de ti- Dijo John algo molesto.
- No es eso. Yo no creo que me ame. Me está cuidando.-Respondí
- ¿Acaso piensa que ese tal Edward puede volver?- me dijo, y en sus ojos vi por primera vez un rastro de celos.
- Edward nunca volverá. Jacob me cuida de Victoria
- ¿Victoria?- dijo Clara.
- Era la mujer de James. Ella sabe que fue Edward el que lo eliminó y quiere vengarse conmigo. Me siguió hasta la nueva casa de mi madre en Jacksonville el año pasado, intentó matarme dos veces, una anterior en La Push, allí me defendieron los de la reserva pero la última vez Jacob la dejó mal herida y él teme que vuelva a buscarme.
- Nosotros te defenderemos si eso es por lo que él está aquí, esta demás- nunca había visto ese tipo de reacción en John, yo lo creía mas pasivo y con un carácter mas tranquilo.
- Jacob es mi mejor amigo John y tiene una beca. No le puedo pedir que se vaya- dije.
- Isabella, ¿Cómo puedes estar segura de que Edward no volverá? Algún día- La voz de Clara sonaba profética.
- No lo sé, él lo dijo, lo prometió. "Será como si nunca lo hubiera existido"- Dije susurrando
- ¿Y si regresa?- Dijo ella forzando una respuesta mía. Pero no le pude contestar.
- Te agradezco que hayas sido sincera Isabella y que nos hayas abierto tu corazón. Hasta aquí puedo participar, las decisiones que tomen ustedes son solo suyas. Yo respetaré y aceptaré lo que decidan y si quieres algún consejo o mi opinión te la daré. Ahora debes conversar con mi hijo. Los dejo solos- Y diciendo esto salió.
Ahora decidiría si realmente valía la pena continuar mi tibia relación con John. Sentía que de cierta forma lo estaba usando para no sentirme tan sola. Y también estaba Jacob. Qué podía hacer. ¿Y si Victoria volvía? Acaso no pondría en peligro a John también. Esto no me dejaba en paz. Pero tendría que definirlo de una buena vez.
capitulo 14
CAPITULO 14
EDWARD POV
Mis pensamientos volaron tratando de asimilar todo. Cuando fije la vista en mis manos vi el papel estrujado. Tuve que sentarme y cerré los ojos. Estaba convencido que esto dolería, pero no había imaginado que estas punzadas fueran tan agudas.
Celos. Si, mis manos estaban tensas, me estaba conteniendo.
Lo sabía, con el tiempo me olvidaría, cada vez sería más lejano el recuerdo y un día solo sería en su mente como un sueño que se desvanece. Si pudiera llorar, sería ahora. Como imaginarla caminando por aquel lago donde crecí, de la mano de alguien mas. Fue muy poco el tiempo que pasamos juntos, por eso ella olvidaría pronto. Y ¿yo? Tendría que seguir por siempre con este dolor. No podía culparla, yo la llevé a esto, yo le pedí que continuara con su vida.
Jacob también la quería, su amor jamás sería tan intenso como el que yo sentía, pero estaría cerca, tal vez también haya tenido su oportunidad.
Dejé que un buen tiempo pasara, ya era de noche. Tendría que terminar con todo esto aunque salga herido.
COMPLICACIONES
Me levante gritando. Había soñado con Victoria, sus ojos y su cabello rojo. Eso no traería nada bueno. No le había dejado a Jacob el día anterior contarme nada de ella. Me levanté y me cambié rápido, tenía muchas cosas en mente. Ver los nuevos horarios, las nuevas materias, consultar bibliografías y textos recomendados. Cuando salí de mi habitación, en la pequeña salita me estaba esperando Annie y María, las dos tenían caras muy serias.
- Buenos días- Dije muy despacio
- Necesitamos respuestas- Dijo María
- Canta Isabella- agregó Annie
- Que quieren saber, si es por Jacke…- Dije apesadumbrada. No tenía ni 24 horas aquí y ya me estaba metiendo en líos.
- Ah, Jacke, ¿bueno qué es él en tu vida? Y no nos mientas, ayer John se fue muy triste de aquí- María estaba furiosa
- Él es mi mejor amigo, me ayudó mucho, ha salvado mi vida en dos ocasiones, nos conocemos desde niños…
- ¿Salvado tu vida? Si vivías en un pueblo pequeño, que podía haberte pasado- Annie parecía no poder creer
- Además, no tiene modales, es un confianzudo y maleducado y habla como si le pertenecieras.- María si que estaba furiosa.
- Además te llama Bella ¿así te decían antes?- Dijo Annie pensativa.
- No quiero hablar de eso. Jacob va a estudiar aquí, es mi mejor amigo y me gustaría que lo aceptaran también. Sé que es un poco torpe en su trato y que sus modales no son finos, pero es la persona mas divertida y sincera que conozco…
- ¿Solo dime que no es él por quien sufres tanto?- Dijo María
- Yo no sufro!- Grité
- Isa, te hemos oído llorar todas las noches los primeros meses cuando llegaste, gritar por tus constantes pesadillas, tu rostro siempre estaba triste y te refugiarte en los trabajos y en los libros. Solo hace unos meses desde que sales con John que te hemos visto sonreír aunque no completamente, pero pensamos que te estabas recuperando. Solo tememos por ti.- Annie podía ser tan cariñosa para hablar.
- Y claro también esta John, no creo que sea buena idea que Jacob se integre a nosotros, al menos no de golpe, quizá poco a poco para irlo conociendo.- Dijo María más calmada.
- Veré que puedo hacer- Dije y salí rápidamente, no tenía ganas de seguir hablando con ellas.
Abrí la puerta y me encontré cara a cara con Jacob.
- Bella que bueno que ya estas levantada, no sabes el hambre que traigo, donde se puede comer aquí.
- Hola Jacke, ven conmigo te mostraré el comedor. Hay horarios para las comidas espero que no llegues tarde o encontraras poco. También esta la cafetería pero si no te disciplinas con los horarios terminarás gastando mucho en comida.
- Claro y después no tendré dinero para invitarte a salir.
- Con calma Jacke, estamos aquí para estudiar.
Nos sentamos y me contó como estaban a La Push y el Forks, quienes habían ido a que universidades y sobretodo como estaba Charlie.
- Dime Jacke, ¿Victoria ha vuelto a aparecer?- Pregunté.
- Ni sus luces, si es que todavía anda por allí.
- Bien. Eso me deja mas tranquila
- Bella estoy aquí, nada te pasará.
Le mostré la biblioteca, las salas de Internet, los pabellones de clases, se quedó impresionado con el estadio que pertenecía a la universidad.
Consultamos horarios de clases, actividades extras y algunos talleres y sin darnos cuenta ya estábamos otra vez en el comedor almorzando.
Por la tarde fuimos conocer el lago, corría de allá para acá como un niño.
- Bella me va a gustar este lugar- Dijo al fin
- Creí que los considerabas gris.
- No. Es fantástico, es la primera vez que vivo fuera de la reserva, esto es alucinante, como otro planeta, y para hacerlo aún mas emocionante estas aquí. Esto es lo máximo. Y tengo auto. Vamos a cenas otra vez fuera a la ciudad. Quiero comer Pizza, con mucho queso y tomate. ¿Qué dices?- Preguntó con una amplia sonrisa.
- Bueno pero si me prometes que a partir de mañana serás un modelo de estudiante.
- Claro, sin problemas, siempre se me ha dado bien los estudios, no es tan difícil, aunque me gustaría entrar a algún equipo, practicar algún deporte, tu sabes Asun estoy creciendo y necesito estirar los músculos- Dijo mostrándome sus bíceps, que de por si se veían trabajados. No me había dado cuenta de lo fuerte que se veía, era muy alto.
- Excelente buena forma de canalizar energía- contesté aliviada, los deportes le quitarían mas tiempo.
- Ahora me voy a cambiar- le dije
- Ok, te espero en dos horas y no me hagas entrar en tu habitación por ti- Y salio disparado rumbo a su pabellón
Caminé rumbo a mi habitación y John me esperaba en la puerta. Sus ojos eran recelosos, sabía que quería preguntarme algo.
- Hola Isa, no te he visto en todo el día- Dijo con tristeza
- Hola. He pasado el día con mi amigo Jacob mostrándole el campus tu sabes es nuevo y necesita adaptarse. Quedamos en ir a comer pizza en un rato, quizás podamos ir con los demás y…
- No creo, tengo que ir a ver a mi madre. Hoy es su cumpleaños.- Dijo
- No lo sabía- Dije sorprendida
- Vine ayer para invitarte, hoy hay una pequeña reunión para celebrar, pero estabas muy ocupada. Tal vez puedas ir después. Solo me avisas. Llámame y yo pasaré por ti- El remordimiento me estaba matando.
- Bueno si, no se a que hora exactamente pero pasaré por allí- Dije pensando que sería bueno llevarle como obsequio.
- Bien te veo luego- Me dijo y se marchó
Cuando íbamos por la tercera Pizza le hable a Jacob de reunión en casa de John por el cumpleaños de su madre.
- Bueno entonces paso a dejarte allí ¿estarás bien no? Necesitas que te lleve de vuelta a la universidad- Pregunto
- No. John lo hará- Esperaba que lo entendiera
- Claro. Ojitos verdes, lo había olvidado.
Me llevó hasta del gran portón de la casa de los Massen.
- Vaya- silbó- Pero que caserón- Se ve que al hijito de mamá nunca le falto nada.
- Jacke no hables así, tu no lo conoces.
- ¿Isabella?- La voz de una mujer me sobresaltó.
De un auto muy elegante bajó Clara con un hermoso vestido negro de encaje.
- Hola Clara. Feliz cumpleaños- Dije y la abracé
- Que gusto de verte aquí. Pasa hija creo que hay una reunión allá dentro, siempre me quieren dar la sorpresa como si no lo supiera.
Rápidamente presenté a Jacob con Clara.
- Clara, te quiero presentar a mi mejor amigo Jacob Black que acaba de mudarse a la universidad. Jacob, ella es Clara la madre de John.- Dije tratando de parecer casual.
- Encantado de conocerla- Me quedé petrificada, Jacob con unos modales totalmente desconocidos hasta ese momento se inclinó y besó la mano de Clara.
- Vaya que simpático amigo tienes Isabella, porque no pasan, así podré conocerlo un poco mejor- Ay no, esto se estaba complicando. Que iba a hacer Jacob aquí. Quería gritarle, había hecho eso a propósito para colarse a un lugar donde no había sido invitado.
Le obedecimos y fuimos detrás de ella. Jacob no dijo palabra en el trayecto y se comportó como si no fuera él. La cena transcurrió sin contratiempos. Jacke estaba sentado a mi lado y frente a John que no le quitaba la vista de encima sobretodo cuando Jacke acaparaba mi atención o me contaba alguna anécdota de La Push.
Después de partir el pastel de cumpleaños y las palabras de rigor Jacob se mezcló con los demás para observar la mansión.
- Extraño tu amigo- Era la voz de John
- ¿A que te refieres?- Pregunté intrigada
- Ayer parecía un patán y ahora se comporta diferente, eso me parece extraño.- Y no se equivocaba pero como podía yo decirla la verdad.
Pasamos casi una hora conversando amenamente sobre nuestros amigos. John me contó que Annie estaba saliendo con un compañero de su facultad. Me sentí culpable, yo pasaba más tiempo con ella, aunque no en las últimas vacaciones, y él parecía más enterado que yo.
De pronto sentí la figura de alguien delante de mí.
- Bella ven conmigo- Era la voz a Jacob
- ¿Jacke que te pasa?- Le dije molesta
- Estaba buscando un baño en el segundo piso-
- Si no lo encuentras te lo puedo mostrar- John se levantaba para acompañarlo.
- A diferencia tuya yo no necesito ni jamás necesité niñera ojitos verdes- dijo en tono despectivo
- Jacke que te sucede- dije sorprendida
- Si no vienes te llevo a la fuerza, decide- Dijo amenazante.
- Vuelve a repetir eso y te arrepentirás- Se tensó John y me di cuenta a que se refería a Jacob. El segundo piso. Había encontrado el cuadro.
- No hay problema John quédate aquí.- Dije asustada
- Pero Isa- Replicó
- Por favor- alcancé a decir.
Jacob me tomo del brazo y me llevo allí.
- Explícame- Me dijo. Frente al cuadro.
- Sencillo. Es Edward. Humano- Fue lo único que se me ocurrió decir
- ¿Sencillo? ¿Que clase de masoquista eres? ¿Te estas relacionando con la familia de la sanguijuela esa? ¿Por Dios Bella estas saliendo con su tátara sobrino o algo parecido?
- No soy masoquista. Estas personas han sido muy buenas conmigo y me quieren- Repliqué
- Bella esto es anormal tu no puedes estar con ellos, ¿no vez que sólo lo haces porque te lo recuerdan?
- Jacob basta!- Grité
- Acéptalo Bella se fue, te dejó y no va a volver.
- Cállate! No necesitas recordármelo, cada día lo tengo presente- Y no pude evitar reprimir mis lágrimas
- Creí que esa chupa…ese fenómeno no volvería a molestarte- dijo furioso
- ¿Isa? ¿Que te sucede?- Era John para terminar de complicar todo.
- No te metas que esto no es contigo niño rico- Gritó enfurecido Jacob
- No le vas a gritar a mi novia, en mi casa- Y John me tomó de los hombros y me atrajo hacia sí. – Vamos Isa querida, tu amigo es un demente- Yo no podía parar de llorar.
- Deja de llamara Isa papanatas, ella siempre ha sido Bella, desde que nació. Y es la mujer mas fuerte que conozco no necesita que la proteja alguien tan débil como tu- Jacob se estaba pasando de la raya.
- Como puedes llamarte su amigo y ser tan grosero. Eres un vulgar perro.- John estaba furioso.
Jacob soltó una risotada.
- Vaya veo que ese afán protector viene de familia. Pero espero que reconsideres esto. Bella entiéndelo bien. Él no va a volver jamás. Esa sanguijuela inmunda se marchó para siempre. Déjalo ir. Y tu niño rico, quema este cuadro- Y salió de la casa.
- ¿Jacob porque hablas así? Era la voz ce Clara. – ¿Tu también conociste a Edward?
Eso era más de lo que podía soportar.
- Claro que lo conocí. Era un estúpido y pedante niño rico que miraba a todo el mundo como si apestaran. Era un egoísta que solo ponía a Bella en peligro y casi hace que la mataran más de una vez. Y luego se marchó y la dejó abandonada en un bosque donde casi muere de inanición. Ese era el gran Edward Cullen y su retorcida e incestuosa familia. Algún día lo voy a encontrar y ajustaremos cuentas, no es mas que un cobarde.- Jacob casi gritó las ultimas palabras y salio de allí dando grandes zancadas.
Clara me abrazó, me solté de los brazos de John y me aferré a ella. Sabía que le dolía tanto como a mí oír aquellas palabras.
Sin decir nada me llevó a una de las habitaciones y me acostó en una hermosa cama. No me preguntó nada, solo acarició mis cabellos hasta que me dormí cansada de tanto llorar.
EDWARD POV
Mis pensamientos volaron tratando de asimilar todo. Cuando fije la vista en mis manos vi el papel estrujado. Tuve que sentarme y cerré los ojos. Estaba convencido que esto dolería, pero no había imaginado que estas punzadas fueran tan agudas.
Celos. Si, mis manos estaban tensas, me estaba conteniendo.
Lo sabía, con el tiempo me olvidaría, cada vez sería más lejano el recuerdo y un día solo sería en su mente como un sueño que se desvanece. Si pudiera llorar, sería ahora. Como imaginarla caminando por aquel lago donde crecí, de la mano de alguien mas. Fue muy poco el tiempo que pasamos juntos, por eso ella olvidaría pronto. Y ¿yo? Tendría que seguir por siempre con este dolor. No podía culparla, yo la llevé a esto, yo le pedí que continuara con su vida.
Jacob también la quería, su amor jamás sería tan intenso como el que yo sentía, pero estaría cerca, tal vez también haya tenido su oportunidad.
Dejé que un buen tiempo pasara, ya era de noche. Tendría que terminar con todo esto aunque salga herido.
COMPLICACIONES
Me levante gritando. Había soñado con Victoria, sus ojos y su cabello rojo. Eso no traería nada bueno. No le había dejado a Jacob el día anterior contarme nada de ella. Me levanté y me cambié rápido, tenía muchas cosas en mente. Ver los nuevos horarios, las nuevas materias, consultar bibliografías y textos recomendados. Cuando salí de mi habitación, en la pequeña salita me estaba esperando Annie y María, las dos tenían caras muy serias.
- Buenos días- Dije muy despacio
- Necesitamos respuestas- Dijo María
- Canta Isabella- agregó Annie
- Que quieren saber, si es por Jacke…- Dije apesadumbrada. No tenía ni 24 horas aquí y ya me estaba metiendo en líos.
- Ah, Jacke, ¿bueno qué es él en tu vida? Y no nos mientas, ayer John se fue muy triste de aquí- María estaba furiosa
- Él es mi mejor amigo, me ayudó mucho, ha salvado mi vida en dos ocasiones, nos conocemos desde niños…
- ¿Salvado tu vida? Si vivías en un pueblo pequeño, que podía haberte pasado- Annie parecía no poder creer
- Además, no tiene modales, es un confianzudo y maleducado y habla como si le pertenecieras.- María si que estaba furiosa.
- Además te llama Bella ¿así te decían antes?- Dijo Annie pensativa.
- No quiero hablar de eso. Jacob va a estudiar aquí, es mi mejor amigo y me gustaría que lo aceptaran también. Sé que es un poco torpe en su trato y que sus modales no son finos, pero es la persona mas divertida y sincera que conozco…
- ¿Solo dime que no es él por quien sufres tanto?- Dijo María
- Yo no sufro!- Grité
- Isa, te hemos oído llorar todas las noches los primeros meses cuando llegaste, gritar por tus constantes pesadillas, tu rostro siempre estaba triste y te refugiarte en los trabajos y en los libros. Solo hace unos meses desde que sales con John que te hemos visto sonreír aunque no completamente, pero pensamos que te estabas recuperando. Solo tememos por ti.- Annie podía ser tan cariñosa para hablar.
- Y claro también esta John, no creo que sea buena idea que Jacob se integre a nosotros, al menos no de golpe, quizá poco a poco para irlo conociendo.- Dijo María más calmada.
- Veré que puedo hacer- Dije y salí rápidamente, no tenía ganas de seguir hablando con ellas.
Abrí la puerta y me encontré cara a cara con Jacob.
- Bella que bueno que ya estas levantada, no sabes el hambre que traigo, donde se puede comer aquí.
- Hola Jacke, ven conmigo te mostraré el comedor. Hay horarios para las comidas espero que no llegues tarde o encontraras poco. También esta la cafetería pero si no te disciplinas con los horarios terminarás gastando mucho en comida.
- Claro y después no tendré dinero para invitarte a salir.
- Con calma Jacke, estamos aquí para estudiar.
Nos sentamos y me contó como estaban a La Push y el Forks, quienes habían ido a que universidades y sobretodo como estaba Charlie.
- Dime Jacke, ¿Victoria ha vuelto a aparecer?- Pregunté.
- Ni sus luces, si es que todavía anda por allí.
- Bien. Eso me deja mas tranquila
- Bella estoy aquí, nada te pasará.
Le mostré la biblioteca, las salas de Internet, los pabellones de clases, se quedó impresionado con el estadio que pertenecía a la universidad.
Consultamos horarios de clases, actividades extras y algunos talleres y sin darnos cuenta ya estábamos otra vez en el comedor almorzando.
Por la tarde fuimos conocer el lago, corría de allá para acá como un niño.
- Bella me va a gustar este lugar- Dijo al fin
- Creí que los considerabas gris.
- No. Es fantástico, es la primera vez que vivo fuera de la reserva, esto es alucinante, como otro planeta, y para hacerlo aún mas emocionante estas aquí. Esto es lo máximo. Y tengo auto. Vamos a cenas otra vez fuera a la ciudad. Quiero comer Pizza, con mucho queso y tomate. ¿Qué dices?- Preguntó con una amplia sonrisa.
- Bueno pero si me prometes que a partir de mañana serás un modelo de estudiante.
- Claro, sin problemas, siempre se me ha dado bien los estudios, no es tan difícil, aunque me gustaría entrar a algún equipo, practicar algún deporte, tu sabes Asun estoy creciendo y necesito estirar los músculos- Dijo mostrándome sus bíceps, que de por si se veían trabajados. No me había dado cuenta de lo fuerte que se veía, era muy alto.
- Excelente buena forma de canalizar energía- contesté aliviada, los deportes le quitarían mas tiempo.
- Ahora me voy a cambiar- le dije
- Ok, te espero en dos horas y no me hagas entrar en tu habitación por ti- Y salio disparado rumbo a su pabellón
Caminé rumbo a mi habitación y John me esperaba en la puerta. Sus ojos eran recelosos, sabía que quería preguntarme algo.
- Hola Isa, no te he visto en todo el día- Dijo con tristeza
- Hola. He pasado el día con mi amigo Jacob mostrándole el campus tu sabes es nuevo y necesita adaptarse. Quedamos en ir a comer pizza en un rato, quizás podamos ir con los demás y…
- No creo, tengo que ir a ver a mi madre. Hoy es su cumpleaños.- Dijo
- No lo sabía- Dije sorprendida
- Vine ayer para invitarte, hoy hay una pequeña reunión para celebrar, pero estabas muy ocupada. Tal vez puedas ir después. Solo me avisas. Llámame y yo pasaré por ti- El remordimiento me estaba matando.
- Bueno si, no se a que hora exactamente pero pasaré por allí- Dije pensando que sería bueno llevarle como obsequio.
- Bien te veo luego- Me dijo y se marchó
Cuando íbamos por la tercera Pizza le hable a Jacob de reunión en casa de John por el cumpleaños de su madre.
- Bueno entonces paso a dejarte allí ¿estarás bien no? Necesitas que te lleve de vuelta a la universidad- Pregunto
- No. John lo hará- Esperaba que lo entendiera
- Claro. Ojitos verdes, lo había olvidado.
Me llevó hasta del gran portón de la casa de los Massen.
- Vaya- silbó- Pero que caserón- Se ve que al hijito de mamá nunca le falto nada.
- Jacke no hables así, tu no lo conoces.
- ¿Isabella?- La voz de una mujer me sobresaltó.
De un auto muy elegante bajó Clara con un hermoso vestido negro de encaje.
- Hola Clara. Feliz cumpleaños- Dije y la abracé
- Que gusto de verte aquí. Pasa hija creo que hay una reunión allá dentro, siempre me quieren dar la sorpresa como si no lo supiera.
Rápidamente presenté a Jacob con Clara.
- Clara, te quiero presentar a mi mejor amigo Jacob Black que acaba de mudarse a la universidad. Jacob, ella es Clara la madre de John.- Dije tratando de parecer casual.
- Encantado de conocerla- Me quedé petrificada, Jacob con unos modales totalmente desconocidos hasta ese momento se inclinó y besó la mano de Clara.
- Vaya que simpático amigo tienes Isabella, porque no pasan, así podré conocerlo un poco mejor- Ay no, esto se estaba complicando. Que iba a hacer Jacob aquí. Quería gritarle, había hecho eso a propósito para colarse a un lugar donde no había sido invitado.
Le obedecimos y fuimos detrás de ella. Jacob no dijo palabra en el trayecto y se comportó como si no fuera él. La cena transcurrió sin contratiempos. Jacke estaba sentado a mi lado y frente a John que no le quitaba la vista de encima sobretodo cuando Jacke acaparaba mi atención o me contaba alguna anécdota de La Push.
Después de partir el pastel de cumpleaños y las palabras de rigor Jacob se mezcló con los demás para observar la mansión.
- Extraño tu amigo- Era la voz de John
- ¿A que te refieres?- Pregunté intrigada
- Ayer parecía un patán y ahora se comporta diferente, eso me parece extraño.- Y no se equivocaba pero como podía yo decirla la verdad.
Pasamos casi una hora conversando amenamente sobre nuestros amigos. John me contó que Annie estaba saliendo con un compañero de su facultad. Me sentí culpable, yo pasaba más tiempo con ella, aunque no en las últimas vacaciones, y él parecía más enterado que yo.
De pronto sentí la figura de alguien delante de mí.
- Bella ven conmigo- Era la voz a Jacob
- ¿Jacke que te pasa?- Le dije molesta
- Estaba buscando un baño en el segundo piso-
- Si no lo encuentras te lo puedo mostrar- John se levantaba para acompañarlo.
- A diferencia tuya yo no necesito ni jamás necesité niñera ojitos verdes- dijo en tono despectivo
- Jacke que te sucede- dije sorprendida
- Si no vienes te llevo a la fuerza, decide- Dijo amenazante.
- Vuelve a repetir eso y te arrepentirás- Se tensó John y me di cuenta a que se refería a Jacob. El segundo piso. Había encontrado el cuadro.
- No hay problema John quédate aquí.- Dije asustada
- Pero Isa- Replicó
- Por favor- alcancé a decir.
Jacob me tomo del brazo y me llevo allí.
- Explícame- Me dijo. Frente al cuadro.
- Sencillo. Es Edward. Humano- Fue lo único que se me ocurrió decir
- ¿Sencillo? ¿Que clase de masoquista eres? ¿Te estas relacionando con la familia de la sanguijuela esa? ¿Por Dios Bella estas saliendo con su tátara sobrino o algo parecido?
- No soy masoquista. Estas personas han sido muy buenas conmigo y me quieren- Repliqué
- Bella esto es anormal tu no puedes estar con ellos, ¿no vez que sólo lo haces porque te lo recuerdan?
- Jacob basta!- Grité
- Acéptalo Bella se fue, te dejó y no va a volver.
- Cállate! No necesitas recordármelo, cada día lo tengo presente- Y no pude evitar reprimir mis lágrimas
- Creí que esa chupa…ese fenómeno no volvería a molestarte- dijo furioso
- ¿Isa? ¿Que te sucede?- Era John para terminar de complicar todo.
- No te metas que esto no es contigo niño rico- Gritó enfurecido Jacob
- No le vas a gritar a mi novia, en mi casa- Y John me tomó de los hombros y me atrajo hacia sí. – Vamos Isa querida, tu amigo es un demente- Yo no podía parar de llorar.
- Deja de llamara Isa papanatas, ella siempre ha sido Bella, desde que nació. Y es la mujer mas fuerte que conozco no necesita que la proteja alguien tan débil como tu- Jacob se estaba pasando de la raya.
- Como puedes llamarte su amigo y ser tan grosero. Eres un vulgar perro.- John estaba furioso.
Jacob soltó una risotada.
- Vaya veo que ese afán protector viene de familia. Pero espero que reconsideres esto. Bella entiéndelo bien. Él no va a volver jamás. Esa sanguijuela inmunda se marchó para siempre. Déjalo ir. Y tu niño rico, quema este cuadro- Y salió de la casa.
- ¿Jacob porque hablas así? Era la voz ce Clara. – ¿Tu también conociste a Edward?
Eso era más de lo que podía soportar.
- Claro que lo conocí. Era un estúpido y pedante niño rico que miraba a todo el mundo como si apestaran. Era un egoísta que solo ponía a Bella en peligro y casi hace que la mataran más de una vez. Y luego se marchó y la dejó abandonada en un bosque donde casi muere de inanición. Ese era el gran Edward Cullen y su retorcida e incestuosa familia. Algún día lo voy a encontrar y ajustaremos cuentas, no es mas que un cobarde.- Jacob casi gritó las ultimas palabras y salio de allí dando grandes zancadas.
Clara me abrazó, me solté de los brazos de John y me aferré a ella. Sabía que le dolía tanto como a mí oír aquellas palabras.
Sin decir nada me llevó a una de las habitaciones y me acostó en una hermosa cama. No me preguntó nada, solo acarició mis cabellos hasta que me dormí cansada de tanto llorar.









